“La pareja en la maternidad”

La pareja necesita tener su tiempo.
Es muy propio de los seres humanos cuando están inmersos en diferentes rutinas, ya sean laborales, como domésticas que se adentren al punto de descuidar la diferentes áreas que también conforman nuestras vidas, si, por que como se dice; ser Integral es bien difícil, y mas cuando se trata de ser padres. Sin embargo cuando menciono que una pareja necesita su tiempo, hago referencia no solo a la sexualidad, esa que (no debiera practicarse en presencia del bebé, más adelante te explicaré por que), sino al tiempo de afectividad de la misma.
El cariño es un factor que debiera estar siempre presente en esos momentos de reposo cuando el pequeño está descansando en horarios del día. Ese sentimiento, también suele ser de buena energía para la descendencia, y muy estimulante.
Como dije antes; los bebés están en una constante etapa de cambios.
Cada cosa que ellos reciben del mundo exterior, suelen ser las enseñanzas que les regalaremos a través de nuestras acciones, nuestro comportamiento y demás, en lo que serán sus primeros días, y meses vida.
Recuerdo que en una de mis visitas al doctor este me dijo; generalmente los pequeños suelen tener el temperamento de las madres, si estas son tranquilas los bebes lo serán, bueno, la nuestra es la excepción.
Pero es muy cierto que a la hora de construir un ambiente excelente para nuestros hijos, debe estar presente en el seno familiar esa mescla se sentimientos que forman el llamado amor, ese es el principal ingrediente.
Recomiendo no asustarse por las cosas nuevas que puedan percibir en el nuevo miembro como; Sonidos fuertes que parecen de dolor, y muy semejantes al llanto. Recuerde ello están en constante crecimiento, y en la medida que nosotros hablemos en su presencia ellos comenzarán a querer imitar los sonidos escuchados. Aquí en Rusia según he leído, los pequeños tardan mucho tiempo en pronunciar sonidos, se debe a la poca comunicación que existe en muchas parejas, imagino que así sea en el resto del mundo. Por lo tanto entenderás que mi bebita al segundo mes ya emitía sus primeras jerigonzas, el secreto, hablarles, pues aunque no entiendan, aprenden muchas cosas…
También descubrí terminado el primer mes, que mi princesa no era amante del silencio, ella se dormía en mis brazos siempre que yo conversaba con mamá, solo debía estar en una posición cómoda cuando tenía deseos de descansar, sin embargo al querer dormir, si se trataba de llevar al sueño con el silencio fue siempre un fracaso totalmente.
En la siguiente entrada te estaré comentando trucos de comodidad a la hora de alimentar al pequeño durante la noche, y en ocaciones durante el día, y como hacer cuando solo esté uno de los padres con el pequeño, y no ambos.

Mi proceso de paternidad.

El Caballero Negro