“¿Donde estamos?”

¿DÓNDE ESTAMOS?
Alguna vez te han hecho o te has hecho esa pregunta ¿Dónde estás? O ¿Donde estoy?… A mi si me ha pasado, y ni siquiera la he podido responder, sea por ignorancia o por qué es un poco confrontativa. Pues así mismo le preguntó Dios a Adán… ¿Dónde estás tú? (Génesis 3:9) Adán estaba escondido de Dios y Dios lo confrontó con esa pregunta…
Porque el pecado hace que te escondas, el pecado no te deja ver la luz que es Cristo, el pecado te roba la paz, te infunde temor, te culpa y te señala. La verdad nos deja completamente desnudos frente a Dios, así como pasó con Adán y Eva.
En mi corta experiencia de 15 años que el Señor me llamó al ministerio, he visto esa posición en casi todos los hermanos que han estado en pecado, ellos se esconden o tratan de evitarme, y siempre, como Adán, buscan una justificación a su condición.
Génesis 3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
Hermanos y amigos, delante de la presencia de Dios todas las cosas están al descubierto, aún esas que creímos que nadie sabía, pero lo peor es que un día saldrán a la Luz.
Marcos 4:22 Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz.
El Señor lo sabe todo, no vale estar escondido y que venga la pregunta: ¿Dónde estás tú?
Por lo general, cuando viene esa pregunta, estamos en el lugar incorrecto, del cual muchas veces no podemos casi salir.
Tal vez éste aislamiento te ha llevado a hacer lo que no debías, y ahora andas desnudo y escondido, y Dios te pregunta: ¿Dónde estás tú?
Pero ahora sabemos que no hay nada que hacer, solo, pedir perdón a Dios, y volver nuestros ojos a Él. Si analizamos nuestro interior sabremos que en el lugar que estamos no es el correcto. Deja que Dios restaure tu vida y que sea el centro de ella.
¿Dónde estás tú? Solo tú y Dios saben la respuesta.
Dios les bendiga abundantemente.