“Tengo un fiel amigo”

TENGO UN FIEL AMIGO.
Cuando era joven nunca acepté a nadie como amigo, tenía muy buenos compañeros, pero mi concepto de la amistad era muy alto. En aquel entonces no era cristiano, hasta desilusioné a algunos que les dije: Tú eres mi compañero pero no mi amigo… Y es que en realidad había comprobado que a la corta o a la larga, la mayoría me traicionába.
El Señor Jesucristo nos dijo:
Juan 15:15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.
¡Qué alegría he sentido desde que tengo al Señor como amigo!
Pero lo más hermoso es que me ayudó a cambiar mi visión y ahora tengo muchos hermanos a los que les considero mis amigos, porque como el Señor, no tengo secretos con ellos, trato que me vean tal cual soy.
En realidad, me siento afortunado de tener como amigo a mi Señor Jesús, siempre dispuesto a escucharme, paciente aunque yo no lo esté, dispuesto a perdonar mis flaquezas, mis faltas y hasta me concede siempre una nueva oportunidad. En todo momento, en el preciso instante, lo encuentro presto a consolarme, Él me ayuda a levantarme cuando tropiezo, me alienta a seguir adelante, a no desmayar, a entregar lo mejor de mí.
Por ello, puedo pasar la situación que sea, aún esta plaga que está azotando al mundo y otras mayores, porque mi amigo está conmigo.
¡Qué privilegio siento al tener al Señor como amigo!
¡Él es mi amigo fiel!
Te presento a mi amigo… Sí le entregas tu corazón, también puede ser el tuyo.
Dios les bendiga abundantemente.