“QUE NADIE ROBE TU CORONA”


Ten cuidado que nadie tome tu corona y ocupe tu lugar, como le pasó a Saúl, que Dios movió la corona de la cabeza de Saúl a la de David, Dios quiere que obedezcas, obedece a lo espiritual, ¡quítese de ti la sordera!
1º de Samuel 15:26 dice así:
Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel.
Luego le dice de parte de Dios:
1º de Samuel 15:28 Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú.
Que nadie te quite de tu lugar, como a Saúl por su mal carácter Dios lo quitó del reino, también la corona de Vasti le fue quitada, porque Vasti se hizo mundana, desobedeció, y fue a la cabeza de Ester, una mujer humilde, mujer de oración, obediente, que se atrevió a morir por su pueblo.
Si estás durmiendo, con tu estilo de vida materialista, ten cuidado, porque Dios no juega. La Iglesia que se duerme es la que pierde la corona. Esaú perdió su corona por la glotonería y fue a la cabeza de Jacob.
Dios no quiere que pierdas tus posesiones sino que Él quiere darte más, pero siempre y cuando le honres, le alabes y le digas -“gracias Dios porque no me merezco lo que tengo, pero tú me lo has dado, todo lo que tengo es tuyo-“ , Dios quiere que lo reconozcas, pero hasta que no te arrepientes no puedes reconocerlo, y cuando lo hagas, llorarás de agradecimiento.
No te conviertas a los del mundo, no te unas en yugo desigual con los incrédulos, no hagas los que ellos hacen, no te vistas como ellos visten, ni bailes con ellos…Guarda tu corazón sobre todas las cosas, mira que nadie ocupe tu lugar.
Ese lugar donde Dios te ha puesto a vivir, ese hogar donde están tus seres queridos, ese sitio donde conviven vecinos en ocasiones indeseables, esa iglesia donde donde te reúnes, ese liderazgo que tienes o al que te han llamado, esas tantas y tantas cosas que Dios te ha dado… Que nadie la ocupe por tí, que nadie robe tu lugar, porque ese lugar es Dios quien te lo ha dado.
Miren lo que pasó con Saúl:
1º de Samuel 15:35 Y nunca después vio Samuel a Saúl en toda su vida; y Samuel lloraba a Saúl; y Jehová se arrepentía de haber puesto a Saúl por rey sobre Israel.
Luego de éste tiempo de Pandemia y regreso a la normalidad, lucha porque nadie robe tu corona.
Díos les bendiga abundantemente.