“ESFUÉRZATE Y ACTÚA”


2 Corintios 4:17 dice:
“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”.
Conocemos el deterioro de nuestro cuerpo, mente y espíritu, puesto que son constantemente atacados y desafiados por los sufrimientos de este mundo, pero los verdaderos hijos de Dios sabemos que la fuerza interior que opera en nosotros es la que nos da las fuerzas para soportar las luchas.
El pueblo santo que conoce a Su Dios tiene fe, confianza, fortaleza, tiene la esperanza que no avergüenza, y actúa en el poder de la fuerza de su salvador, persevera a pesar de todas las aflicciones de este mundo y de ninguna manera dejará el lugar de privilegio que Dios nos ha dado, Sus hijos sabemos que nuestra fe es la que nos dará la recompensa que esperamos y no seremos avergonzados por el enemigo.
Lucas 1:37 dice:
“Porque no hay nada imposible para Dios”
Dios es soberano y Todopoderoso; nuestra confianza debe solo estar puesta en Dios y no en nuestras propias fuerzas “No es con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu; dice el Señor”.
Enfrentemos nuestro conflicto con entereza y pongamos nuestra confianza en el Señor, dejemos el problema en Sus manos, seamos fieles y Él hará; esperemos en el favor divino y humildemente soportemos la prueba, confiemos en el que todo lo puede y actuemos con sabiduría, gocémonos en las pruebas, no mirando lo que se ve sino lo que vendrá:
Filipenses 4:7 enseña:
“Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará nuestros corazones, y nuestros pensamientos en Cristo Jesús”.
Hoy es tiempo de caminar en victoria, de esforzarnos y actuar en el poder del Altísimo, muchas serán nuestras aflicciones, pero de todas ellas el Señor nos librará; la fe en nuestro Señor Jesucristo debe estar cimentada y arraigada en nuestros corazones.
Que esta leve tribulación que nos toca vivir no destruya la fe y las riquezas espirituales que han sido derramadas por el Señor en nosotros, Cristo venció al mundo, al diablo y al pecado, Él nos reveló a un enemigo vencido.
Resistamos con las armas de nuestra milicia los ataques del enemigo actuando y pensando que la victoria ya es nuestra.
Dios les bendiga abundantemente.