“NO LIMITES TU FE”


Romanos 12:2 nos dice
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la voluntad de Dios, agradable y perfecta”.
Dios en Su perfecta sabiduría, planificó nuestras vidas desde antes de la fundación del mundo, Dios no hará nada sin antes revelarnos Su propósito.
El hombre no determina su propósito en Dios, sino que es Dios que ha determinado un plan eterno para el hombre; Dios ha diseñado nuestras vidas con un propósito eterno, y nos encamina cada día a Su cumplimiento.
Para llegar a cumplir el propósito, tenemos un camino que transitar: La fe; es lo principal que debemos hacer crecer en nuestros corazones; el Espíritu Santo es quién nos ayuda a ejercitar la fe en Dios y creer en Sus promesas.
Hebreos 11:6 enseña:
“Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”
Nuestra fe es la que nos empujará al cumplimiento del propósito de Dios, la fe es la que nos ayudará a afirmar las promesas de Dios para nuestras vidas, la fe es la que abre nuestros ojos para tener la visión correcta en Su propósito.
Dios se mueve con poder y gloria para mostrar Sus grandezas, Dios no tiene límites, es soberano sobre todas las cosas y ejecuta Su voluntad divina sobre todo lo que Él quiere cumplir en Sus hijos amados.
Debemos pedir a Dios que despierte nuestros sentidos espirituales, que nos de discernimiento, muchas veces escucharemos la voz del enemigo sembrando dudas en nuestro corazón.
Pero nunca debemos retroceder, ni flaquear, ni apartarnos de la voluntad de Dios, debemos seguir confiando en Él, en Su palabra, en Sus promesas, en Su propósito para con nuestras vidas.
La espera perfecciona nuestra fe, la espera perfecciona nuestro carácter, la espera aclara nuestra visión, la espera perfecciona nuestra paciencia, nuestra paciencia perfecciona nuestra humildad.
¡Gloria a Dios! Debemos agradecer a Dios por todo el proceso que nos hace pasar, todo es para nuestro bien, todo es para que podamos llegar al cumplimiento eterno de Su perfecta voluntad.
Dios les bendiga abundantemente.