Mi caída, continuación 1”.

tusabiasques.com

Tiempo de servicio a Dios.

En aquel tiempo recuerdo que todo lo que escuchaba era acerca del servicio a Dios. También esto era nuevo para mi. De continuo observaba a las personas, tratando de buscar un patrón a seguir, así era en el primer tiempo. Muchas personas me decían, pon la mirada en Jesús, pero lo que la gente no entiende, es que esos son términos, que las personas que comienzan no les dicen nada, muchas veces no se suelen entender, pero en mi búsqueda de Dios, las muy bien estructuradas predicaciones de mi Pastor, el como era usado por Dios en el púlpito, fue de mucha edificación, e inspiración para mi. Pero antes de seguir te recuerdo que si aún no estás siguiendo el blog lo sigas ya!!!, solo así podrás recibir las notificaciones cada ves que publique una nueva entrada.

El se convirtió en mi patrón, por que las personas quieren que tú hagas las cosas que aún no te han explicado con sus vidas, por que así es como debe de explicarse en Cristo, como de maestro a discípulos, y también se debe entender que cuando alguien llega a una congregación por primera ves, el primer patrón a buscar, es humano, cuando el nuevo creyente entiende, entonces todo cambia, y el patrón viene a ser, Jesús. La explicación de lo que se enseña, es fundamental, pues hace que el crecimiento espiritual sea más que gritar aleluya, o decir gloria a Dios. Así fue mi comienzo, recuerdo que a la primera predicación que escuché de ese gran hombre de Dios, fue tan claro su mensaje, que al regresar a mi unidad militar, me sentía 100% atraído a convertirme en predicador.

Mi vida espiritual fue desarrollándose muy bien, una ves escuche de un hermano que leía la Biblia siente beses en el año, y me dije, si él lo hace por que no hacerlo también…sabía que algo podría experimentar y ser bueno, y diferente, y así lo hice, comencé a leer la palabra de tal manera que al terminar el año 2007, ya la había leído siente veces.

También tuve la muy buena instrucción de un gran maestro, Yurisan Lescano, el me enseñó realmente la pasión que debía tener hacia el aprender Biblia. Recuerdo que en una cruzada de evangelismo en Pipian, un pequeño pueblo de Madruga, le veía dormir con el sagrado libro a su lado, y al despertar lo primero que hacía era abrirlo y comenzar a alimentarse, ese detalle capto toda mi atención para siempre….

En esos inicios, tuve la gran bendición que conocer a un hombre, cuya vida de oración es tan constante, que también quise imitarlo, y fortalecer esa área, Eliodoro Pernas, y así o hice. Así comenzó mi desarrollo en los caminos, en ese primer año, fuera del servicio, definí mi carácter espiritual, un estilo de vida diferente, era una experiencia sobrenatural.

Comencé a trabajar en el Templo, dormía cada noche ahí, no era la economía, pues solo eran 100 pesos al mes, pero con 100% de conexión divina. Por ese comencé a trabajar a tiempo completo en la obra, mi gran llamado, misionero. Hacer lo que hacía me encantaba, tenía verdadera pasión por enseñarles a otro, lo que había aprendido de Jesús. Recuerdo que le pedía a Dios cada noche que me levantara a las 3:00am para orar, y así él lo hacía siempre, sentía su voz, y de esa manera me despertaba, no había alarma, no tenía despertador, pero si al que esperaba por mi para un gran tiempo de intercesión por toda la iglesia, era un compromiso conmigo mismo. Mi tiempo de diálogo con mi creador, era a cada instante, para mi orar, y conversar con el, son dos cosas diferentes. También recuerdo que en todas las cosas que hacía, involucraba a Dios. Una ves jugando a la pelota frente a mi casa, mi equipo estaba cerca de ganar, yo decidía, y mientras me preparaba para batear, hablaba con Dios, y cuando lo hice, impulse todas las bases, yo entre también, el juego termino con victoria, y en ese instante, sentí su voz decirme, Ramiro entra a casa, y comienza a orar.

Puedo describir esa voz.

La voz que siempre me llamaba, la cual yo identifico como La voz De Dios, es totalmente normal, solía escucharla en mis oídos, pero no venía de afuera, sino de mi interior, así es como la puedo describir.

En poco tiempo me había convertido en un fiel servidor de mi iglesia, y así fue en la medida que mas transcurriría el tiempo.

Recuerdo que teníamos muy buenos líderes, fieles, buscadores De Dios. Solíamos reunirnos de manera anónima, o sea fuera del templo con el objetivo de apoyar, y velar por la vida, y la salud espiritual de nuestra iglesia. Éramos buenos guerreros, y es interesante ver que, en el periodo de un mes caímos todos a la ves…

No conozco las razones de los demás hermanos caídos, pero si muy bien la mía.

Un año después de estar trabajando a tiempo completo, comencé a trabajar en una muy buena oferta de trabajo que gracias a la gran ayuda dada por dos hermanos. Ahora estaba comenzado a gozar de un buen salario, pues ofrecía mis servicios como custodio en la casa del agregado militar de la embajada de Angola en Cuba. Así como creció mi economía, también lo hicieron mis aspiraciones de construir mi casa, de edificar mi vida desde el punto de vista material. Soñaba con tener un espacio en el cual pudiera tener mi privacidad, así que en mi mente eso tomo el primer lugar, y comencé a desconectar mis tiempos de búsqueda del Dios omnipotente, para pasar horas soñando despierto…

Horas pasaba cada día en las noches, pensando en las cosas que anhelaba, que deseaba…

Por ese tiempo la telefonía celular estaba en su desarrollo, así que me centre en eso, comenzaron a crecer otras cosas en las cuélales pensar, en las cuales soñar, nuevas actividades para hacer, otras cosas que comprar, y todo eso solo fue la gran distracción que me llevó a debilitarme, pues había una lanza preparada para mi, así que cuando más adentro estaba de toda la vanagloria la cual había ocupado mi mente, así que cuando estuve bien desconectado tuve sexo con alguien que termino convirtiéndose en mi esposa, y la causa por la cual fui disciplinado De la Iglesia.

Interesante ver que; mi caída vino progresivamente, nada fue en un momento. Comencé a enfriarme, o sea, me desvíe del objetivo, pero aún así oraba cada mañana, y cada noche, pero el día que olvide orar, ese día caí.

Confesé mi pecado.

Hubo en iglesia una transición pastoral, o sea un cambio de pastores, y recuerdo que el nuevo pastor Alexander me pregunto y le respondí con sinceridad lo que había ocurrido, sentí que eso le afectó…

Continuación.