“Mi conversión”

Tusabiasques.com

Gana dinero mientras disfrutas del servicio que te ofrece la aplicación VeeU!!!!.

Su función no es otra que la reproducción de vídeos, y la recopilación de coins los cueles por los comentarios, los me gusta, y la invitación a otros amigos, te permitirá transformar esos coins en dinero real, y el cual podrás cobrar a través de PayPal, no te perdáis la oportunidad de ganar mientras disfrutas!!!.Aquí te dejo el link si te decides 👇

http://veeu.app/ccRhMQ

Mi conversión fue una experiencia especial. Pues después de tener conocimiento de la religión antes mencionada, y aunque por ese entonces yo no estaba iniciado en en su culto, conocía mucho. Esta religión la compone un sin número de cosas, todas relacionadas con el mundo de los espíritus, y los mensajes que ellos han dado desde hace muchos años a sus seguidores, siendo estos los secretos que la componen. Cuando alguien se inicia en estos cultos, en la medida que va escalando en la jerarquía, le son son revelados por los mayores algunos secretos, pero en mi caso, muchos de estos secretos me fueron revelados directamente por estas entiendes espirituales. Por eso como antes mencioné en los montes de Pinar, yo hice mucha brujería, a quienes se constituyeron mis enemigos en el servicio militar.

Pero antes de seguir te recuerdo, que si aún no estás suscrito al blog, te suscribas ya!!!, pues de esta manera podrás recibir al instante las notificaciones cada ves que publique una nueva entrada.

En una junta religiosa, en la que yo habilitaba visitar, le hice una pregunta al muerto de la casa, o sea al espíritu que rige la casa a la cual pertenecía por ese tiempo, este llega a sus seguidores a través del mayor de casa, lo que se conoce como (montado), así que le pregunté mis inquietudes, y acerca de mi entrada al servicio militar, su respuesta fue la siguiente, cuando todo esto acabe, dile al padrino que te de una cosa que está allá adentro, también me dijo dicho espíritu, si eso se te pierde, pasarás el peor servicio de tu vida.

Tome aquel objeto religioso, (un resguardo), y puse dentro de una bolsita roja que cosí, (me gustaba coser, aprendí de mi abuela), y decidí que el lugar idóneo para que no se me perdiera sería tenerlo colgado en mi calzón, debía llevarlo en mi bolsillo toda mi vida, así que en situaciones como el servicio, donde aveces tenía que arrástreme y demás, tenía que estar bien seguro.

Esto provocaba que cuando entraba al baño, en mi ropa interior, todos veían en mi costado derecho, una bolsa roja que colgaba, así que yo podía sentir la curiosidad tan grande que me rodeaba. Junto al resguardo, también puse cuatro padrazos de cascarón de coco(chamalongos) método por el cual se consulta a las entidades.

Y fue así, que llego a mi, quien sería el instrumento que Dios usara para llevarme el mensaje del evangelio.

Yusmel Ortega Estivenz, un recluta como yo, al que le quedaba un año para irse de baja, yo debía entrar en el llamado cuando él se hubiese ido, o sea, mi llamado al servicio era más tarde, pero yo entre antes, de hecho firme un papel en el que yo quería entrar con 17 años, jajajajaja!!!Dios lo preparo así, lo entendí después. Ese fue el punto por el cual le conocí.

Este joven se me acercó, y me preguntó lo que todos querían saber, qué había dentro de pequeña bolsa?, yo le respondí sinceramente, nada que ocultar, entonces el me pregunto si yo podía por medio de una tabajo religioso, podía buscarle una mujer, así con estas palabras, conseguirle una novia, le respondí que si, y entonces él me contó su historia…

Resulta ser que él era un Cristiano que estaba aparatado de la Iglesia, y la razón estaba en que nunca había podido encantar una pareja. Esto lo llevó a la depresión, y se alejó, pero los demás detalles de su historia, fueron los que realmente me impresionaron. Comenzó en una congregación Pentecostal cuando apenas era un niño, y su relación con Dios llegó a ser tan intima, que era usado en él área de las sanidades, oraba por las personas, y al instante recibían sanidad, (yo fui testigo físico de esto), él era como esos personales bíblicos con los que el Señor tenía excelente relación, pero había caído, y así como Juan el Bautista no recordaba si Cristo era el Mesias, o esperaban a otro, también cayó el. Los Cristianos cuando caemos llegamos al punto más bajo, tanto es así, que en ocaciones tras nuestras acciones, se duda de nuestra conversión…

Finalmente yo no accedí a su pedido, le expliqué las razones por las cuales hacerlo no era bueno, podrías encontrar mucho sexo, pero nada de amor, él lo entendió.

La conversación duró mucho tiempo, era una noche fresca, de luna, cada ves más las cosas que él me contaba se hacían más interesantes para mi, sentía como que alguien me estaba endulzando, aveces quería irme, pero algo no me dejaba. Recuerdo que también veía espíritus al rededor de mi, no de él, era como si no quisieran que siguiera hablado con él, pero yo seguía, la conversación me atrapaba, era más que una nueva conversación, era como cuando alguien te habla exactamente lo que deseas escuchar, y le prestas toda la atención, era así. Esa noche al terminar me fui a dormir, y yo ya no era igual…

Desperté al siguiente día, y como de costumbre, me dirigí a las actividades que cada día realizaba, la formación, luego la limpieza de la técnica, yo era conductor mecánico, me había graduado de conductor mecánico de BEMPE, pero me ubicaron en un destacamento de BEREDEM, hoy le doy gracias a Dios por eso, el jefe de ese destacamento era un Asco de persona, de apellido Betancoul, y nada, pues justo a la hora de la merienda, me encontré de nuevo con Estivenz, y verlo fue como ver algo deseado desde hace mucho tiempo, no se como describirlo, solo se que comenzamos a hablar, y lo hicimos durante horas, así era cada día, nuestras conversaciones eran muy extensas, lo que estaba pasando, es que ese constante toque a la puerta de mi vida por parte de Dios, se estaba haciendo más intenso. En nuestros diálogos siempre ocurría que, comenzábamos, y yo comenzaba a sentir deseo de irme del lugar, siempre me quedaba, veía espíritus como enfadados, y luego me sentía súper bien, pero cuando llegaba la noche, había un punto en que tenía luchas en mi, y todo era por no ser Cristiano, es interesante, el nunca me dijo, ni intento persuadirme de nada, siempre respeto mi creencia, pero cada ves que decía; “la palabra dice…y me explicaba el texto, (sin tanta religiosidad, aveces mientras hablábamos fumábamos, pero sin dudas que poder de Dios se estaba moviendo) yo comprendía al punto de sentir, como que se abrían mis sentidos para comprenderlo todo justo al pie de la letra.

Así que después de una semana, en el que yo sentía un terrible tormento cada noche, me senté en una posta de la unidad, el lugar se llamaba; El K, y justamente subido en una loma de gravilla, pues ese era el lugar donde guardaban los materiales de construcción, allí me dirigí a halarle a Dios, y recuerdo que le dije;

Dios, si verdaderamente existes como dice mi amigo, quiero conocerte, quiero vengas a mi, que me hagas diferente, que me des de ese amor, pero primero que nada, que me protejas de que no me suceda nada malo por botar mi resguardo, esa acción significaba, la confianza en Dios. Automatíceme sentí como cuando alguien que lleva un gran peso, y está muy cansado, y deja caer su carga al suelo, y comienza a descansar, eso que sentí… también puedo comprarlo a; cuando tenemos mucha sed, y bebemos agua fresca, la manera en la que se calma la sed, eso fue lo que también sentí…

Rápidamente bote todo, rompí los chamalongos, y comencé a vivir, y viví después de eso, el mejor servicio militar de toda mi vida, al punto que al terminar, visitaba con frecuencia la unidad, pues la extrañaba…

Ese lugar represento para mi, mi nuevo comienzo, El Bosque de la Habana.

Después de mi conversión, cada día mi levantaba, y me arrodillaba en mi litera y oraba dando gracias por el nuevo día y demás. También le pedía a Dios que hiciera mi día simple, sin mucho trabajo, allá trabajábamos mucho, hasta el cansancio. Conocí un nuevo amigo, este cada día, llegaba a mi formación y me recogía para trabajar en el almacén de la unidad con el. Conocía mucho de panadería, tenía conocimiento de pesaje y demás, eso fue algo que también me ayudó mucho. Empecé a trabajar repartiendo la merienda a los diferentes destacamentos, también hacia el pan de la unidad cuando había problemas en la panadería que nos surtía, y cuando no, pues iba a recogerlo, o sea siempre estaba cerca de la comida, gran bendición para mi. Así fue mi vida después de conocí a Jesús en el servicio militar, y aunque nunca estuve, fuera de la disposición combativa, significa que participe de cada terreno, ejercicio maniobra y demás, fui muy feliz ahí dentro, la razón?, Dios estaba conmigo, y por eso pasé el mejor servicio que alguien pueda jamás imaginar.

Quiero compartir con ustedes dos entradas más, Mis dos caídas, ahí quiero no solo contarles detalles de cómo fue, sino también explicarles cómo trabaja el enemigo, y que esto sea de ayuda a generaciones venideras.

Que es la confianza en Dios.

Mi caída.

El Caballero Negro.