“Sin arrepentimiento no encontraras La Paz”

SIN ARREPENTIMIENTO COMPLETO NO ENCONTRARIA PAZ

Guillermo Dawson refirió una cierta ocasión esta historia para ilustrar cuan humilde debe de mostrarse el alma antes de que pueda hallar la paz.

Dijo que en unos cultos de avivamiento, un jovencito que estaba acostumbrado a las peculiaridades de los metodistas, dijo a su madre al volver de uno de los cultos: -Madre, don Fulano de Tal, esta arrepentido y buscando la paz con Dios; pero no la encontrara esta noche. Y pregunto la madre:: -¿Porque dices eso, hijo?

-Porque solo tenia doblada una rodilla, madre; y no hallara la paz mientras no doble las dos.

Y en verdad, mientras la convicción de pecado no nos humille por completo, y hasta que perdamos toda confianza en nosotros mismos no podremos hallar al Salvador.
Santiago 4:8-10 dice:
Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.
Humillaos delante del Señor, y él os exaltará…
Dios les bendiga abundantemente.

Estoy en Instagram como un_cubano_en_rusia. Instala la app para seguir mis fotos y videos. https://www.instagram.com/invites/contact/?i=14lx68qzryns&utm_content=dg9z5ta

“Un nuevo cimiento”

UN NUEVO CIMIENTO.
Casi todos hemos oído hablar sobre la segunda guerra mundial, cuando Estados Unidos lanzó la bomba nuclear sobre las ciudades japonesas: Hiroshima y Nagasaki. Lamentablemente hubo muertes y las calles quedaron en ruinas. Sin embargo fueron restauradas y hoy Japón puede presumir de ser una de las potencias más importante del mundo.
Apocalipsis 21:5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas.
¿Te das cuenta de lo bueno que es Dios?
Cuando veo todo lo que está pasando en el mundo hoy, no solo con la COVID-19, sino con otras cosas que han pasado y pasarán, me doy cuenta que Dios quiere quitar las ruinas y poner un nuevo cimiento. El cimiento es la parte que está debajo de la edificación que no se logra ver, pero que determina qué tan firme es la construcción.
Dios quiere poner un nuevo cimiento en su iglesia y en el mundo, al menos así lo veo, es como un nuevo destino, una nueva identidad, un nuevo propósito, un nuevo primer amor… Para ésto, el Señor necesita como arquitecto, escarbar profundo y quitar lo antiguo que no soportaba el edificio. Tomará su tiempo, pero edificará su iglesia sobre la roca más firme: JESUCRISTO.
En estos tiempos, y en otros momentos que vendrán, tenemos que pedirle al Señor que restaure los corazones y ponga su cimiento. Dios ama tanto a éste mundo, y a su iglesia que quiere revelarles que hay que cambiar el antiguo cimiento que no soportaba al edificio.
Isaías 54:11 Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré.
FIRMES Y ADELANTE, DIOS LES BENDIGA.

“Caminado por Fe”

CAMINANDO POR FE.
Hay cosas que no entendemos, situaciones que pasan que aunque quisiéramos encontrarle una respuesta simplemente no la hallamos.
El día de ayer, mientras meditaba en las cosas que están pasando, vino a mi mente una frase que dice: “No vivo por lo que veo sino por lo que creo”. Ésta tendría que ser la realidad de cada uno de los que creen en el Señor.
Nuestra fe no debe estar basada en lo que vemos, sino en lo que no vemos, pero que sabemos que recibiremos. Mi fe no se basa en los sucesos que están ocurriendo, sino en el Dios que gobierna todo suceso. Eso me hace descansar en el hecho de que mi confianza en Dios es la garantía y seguridad de que pase lo que pase todo estará bien.
Quizá los últimos días producto o de la pandemia, has visto que todo se pone contrario a lo que estás pidiendo o a lo que quisieras ver. Quizá las cosas no están saliendo como las planeáste y simplemente parece que todo no volverá a ser igual. Y yo te pregunto: ¿A quién le crees?, ¿Le crees a los sucesos que están ocurriendo a nuestro alrededor o le crees al Dios de los sucesos?, ¿Por qué tu mira sigue estando en los problemas y no en el Dios de las soluciones?
Hoy te invito a volver la vista a Dios, a reconocer que solo en Él está las respuestas que necesitas. No tienes que seguir viviendo por lo que ves, porque lo que ves muchas veces no es lo que te gustaría ver. Vive por la fe en el Señor, y a su tiempo obrará de una manera especial.
2º de Corintios 4:17-18 dice:
Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;
no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
FIRMES Y ADELANTE, DIOS LES BENDIGA.

Estoy en Instagram como un_cubano_en_rusia. Instala la app para seguir mis fotos y videos. https://www.instagram.com/invites/contact/?i=14lx68qzryns&utm_content=dg9z5ta

“Paciencia”

“PACIENCIA”
Hay una palabra que escuchamos recurrentemente pero que no significa que la practiquemos o que nos guste, y esa palabra es: “paciencia”. Y es que a nadie le gusta esa palabra porque es sinónimo de esperar, lo cual significa que no veremos resultados rápidos.

Me he puesto a pensar en la situación que está viviendo el mundo a causa de la COVID-19 y he llegado a la conclusión que lo único que nos queda es tener paciencia y esperar en la respuesta de Dios. Pero en realidad, somos muy impacientes y nos desesperamos rápido.
El rey David es uno de los que más usó en sus salmos la palabra: paciencia, él escribió inspirado por Dios:
Salmos 27:14 Aguarda a Jehová;
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová.
Y es que David fue un hombre que tuvo que tener paciencia frente a las persecuciones que sufría, tuvo que esconderse por mucho tiempo del rey Saúl. En medio de esa persecución escribe:
Salmos 37:7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
No te alteres con motivo del que prospera en su camino,
Por el hombre que hace maldades…
¡Qué sabios consejos! Nos exhorta a esperar en Jehová el Señor. Y a no impacientarnos.
El hecho es que si tienes que esperar no significa que Dios no te va a responder, por el contrario, el hecho de esperar en el Señor significa que te has sometido a su voluntad y no te desesperaste, eso tiene mayor mérito y Dios premiará esa acción.
Salmos 40:1 dice: Pacientemente esperé a Jehová,
Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor…
Hoy quiero invitarlos a tener paciencia en medio de la situación que estamos viviendo. No te desesperes, no te inquietes, no te preocupes, cuando esperas en el Señor con paciencia Él obrará en tu vida.
No importa el tiempo que tengamos que esperar, si lo hacemos con paciencia Él oirá y responderá, entonces obtendremos los mejores resultados que se pueden obtener, PORQUE LA PACIENCIA EN DIOS ES LA LLAVE QUE ABRE MUCHAS BENDICIONES.

“Ten paciencia en medio de ésta situación y no te desesperes”
Dios les bendiga abundantemente.

“No the olvides de confiar en Dios”

NO TE OLVIDES DE CONFIAR EN DIOS.
Sentimientos de soledad acompañado de melancolía son los que seguramente gobiernan nuestras vidas al paso de ésta situación de la COVID-19 en el mundo.
Cuando vemos la magnitud de los problemas, tal vez sentimos que Dios se ha olvidado de nosotros y hasta a veces quisiéramos que Dios actúe instantáneamente en eso que está robando nuestra paz.
Pero es en los momentos más difíciles de nuestras vidas cuando debemos activar nuestra fe. La única manera de salir de una forma satisfactoria de ésta situación es uniéndonos todos juntos en oración, porque cuando el pueblo de Dios ora, sucederán cosas maravillosas. Hay que seguir creyendo en su intervención divina, porque si de alguna cosa debemos estar seguros es que Dios no ha perdido detalle alguno de lo que a nuestro alrededor está ocurriendo.
Hoy quiero invitarlos en medio de todo sentimiento negativo a que puedas volver tu mirada al Señor, a que no dirijas tu mirada solamente a la situación que estamos viviendo, sino poner la vista en Dios, el único que siempre ha estado a nuestro lado.
Vamos a salir de ésta situación mundial, como hemos salido de muchas otras, pero el pueblo de Dios tiene que unirse en oración, y esperar la intervención divina de Dios, porque Él tiene la última palabra.
¡Dios no se ha olvidado de nosotros, no nos olvidemos nosotros de confiar en Él!
Salmos 56:3-4
En el día que temo, Yo en ti confío.
En Dios alabaré su palabra;
En Dios he confiado; no temeré;
¿Qué puede hacerme el hombre?…
Dios les bendiga abundantemente

“El propósito De Dios”

EL PROPÓSITO DE DIOS.
Muchas personas piensan que el sufrimiento o las dificultades que pasamos en nuestra vida son síntomas de que estamos en pecado. Ésto puede ser una de las causas, pero no siempre es así. En algunos casos es porque Dios desea llevarnos a un nivel superior de su propósito y para ello quiere que nuestros corazones estén preparados.
Dios quiere moldear nuestras vidas, para que en medio de la tormenta nuestra confianza dependa de Él y no de lo que vemos o vivimos; Dios quiere que tengamos una relación con Él para que escuchemos sus instrucciones.
El Señor está hablando a nuestros corazones y nos pregunta si estamos dispuestos a pasar por su proceso divino. Cada uno de los discípulos tuvo que enfrentar el trato de Jesús, en ocasiones les dijo que eran hombres de poca fe, sin embargo la mayoría siguió adelante y fueron apóstoles de impacto en la iglesia primitiva.
Sea cual sea la situación que estamos pasando producto de la Pandemia o de otras circunstancias que se nos han presentado, sigue adelante y cobra fuerzas en el Señor, no permitas que la desilusión o desánimo invadan tu vida, sino persiste en la voluntad de Dios.
El profeta Habacuc entiende que a pesar de todo lo que le ocurra, se alegrará en Jehová. Miren lo que dice éste pasaje:
Habacuc 3:17-19
Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados
no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;
Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de ciervas,
Y en mis alturas me hace andar.
No dejen que las situaciones les desanimen, Dios quiere cumplir su propósito en cada uno de nosotros.
Dios les bendiga abundantemente.

“¿Donde está Dios?”

¿DONDE ESTÁ DIOS?
Muchas personas dice: Si en verdad eres un Dios amoroso que está con nosotros, entonces ¿Por qué no estás ahora cuando tenemos ésta pandemia? ¿Por qué no estabas cuando nos sucedió tan horrible suceso? ¿Por qué no estabas para ayudarme a escoger mi pareja, o mis amigos o cuando fui a escoger un trabajo, o cuando se suicidó esa persona, o cuando murió la otra? ¿Por qué …?
Constantemente estamos echándole la culpa de nuestros errores a Dios. Sí el mundo ha fallado, es porque Dios no le ayudó; si nosotros fallamos, es porque Dios no me dió las suficientes fuerzas; si me equivoqué en algo, es porque Dios no me escucha y tuve que decidir por mi cuenta…
Si vivimos de ésta manera, viviremos en una mentira toda la vida; porque Dios nunca será responsable de nuestros actos y decisiones, si no le tomamos en cuenta. Si sabemos que somos débiles en alguna cosa ¿Por qué nos estamos acercando a ella o dejándonos provocar por ella? Y si tomaste una decisión de antemano, ¿Por qué no contaste con la voluntad de Dios primero?
A veces caemos en errores, creemos que somos muy fuertes y capaces y que podemos con cualquier asunto. Es como: Yo puedo hacerlo, yo tengo la inteligencia y habilidad… Pero cuando nos damos cuenta lo hemos perdido todo, y en ocasiones hasta la salud y la vida.
La Biblia dice:
Gálatas 6:7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
¿Te gustaría tomar buenas decisiones y tener una vida de éxito?
Entonces, antes de tomar una decisión, preséntate ante Dios y ponle en sus manos tus proyectos y deseos. Él sabrá cómo hacer contigo y te dirá cómo y cuándo hacerlo.
Sólo tenemos que hacer silencio para escuchar la voz de Dios.
La Biblia dice:
Salmos 37:5 Encomienda a Jehová tu camino,
Y confía en él; y él hará.
Dios les bendiga.