“UNO EN CRISTO”


Las personas en el mundo están constantemente expuestas a metas de distinta índole, ya sea impuestas desde lo personal o impuestas desde el exterior a la persona.
Filipenses 2:15 dice:
Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo…
Dios nos llama a vivir una vida distinta a la que el mundo plantea. Tenemos que comprender cual es el diseño de vida para todos los que han de creer.
Esto se aplica a cada área de mi vida, yo no puedo pretender que Dios me bendiga cuando yo estoy intentando aplicar Sus reglas con las alternativas que propone el mundo (por ejemplo creer para ganar la lotería) y que no están conforme a la Palabra de Dios.
Así también debemos buscar la unidad entre los hermanos, porque esto genera bendición. De ninguna manera deberíamos esperar bendición de Dios, sabiendo que tengo algo contra un hermano y no estoy manifestando la unidad en Cristo. La unidad me lleva a la bendición.
Juan 17:21 dice el Señor:
Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que Tú me enviaste…
La Palabra de Dios nos muestra que estamos todos ligados espiritualmente a través de Cristo, y que la Palabra de Dios nos llama a ser uno y vivir en unidad.
Salmo 133.1 nos enseña:
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es
Habitar los hermanos juntos en armonía!
La división es obra de la carne y evidencia de la poca espiritualidad. Confunde y lastima los corazones. Seamos uno. Cristo ideó la iglesia en unidad para facilitar el crecimiento de todo creyente.
Ahora que comenzamos en Cuba a reunirnos como iglesia luego de éste confinamiento producto de la COVID 19, pensemos en ser UNO EN CRISTO.
Dios les bendiga abundantemente.

“NO LIMITES TU FE”


Romanos 12:2 nos dice
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la voluntad de Dios, agradable y perfecta”.
Dios en Su perfecta sabiduría, planificó nuestras vidas desde antes de la fundación del mundo, Dios no hará nada sin antes revelarnos Su propósito.
El hombre no determina su propósito en Dios, sino que es Dios que ha determinado un plan eterno para el hombre; Dios ha diseñado nuestras vidas con un propósito eterno, y nos encamina cada día a Su cumplimiento.
Para llegar a cumplir el propósito, tenemos un camino que transitar: La fe; es lo principal que debemos hacer crecer en nuestros corazones; el Espíritu Santo es quién nos ayuda a ejercitar la fe en Dios y creer en Sus promesas.
Hebreos 11:6 enseña:
“Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”
Nuestra fe es la que nos empujará al cumplimiento del propósito de Dios, la fe es la que nos ayudará a afirmar las promesas de Dios para nuestras vidas, la fe es la que abre nuestros ojos para tener la visión correcta en Su propósito.
Dios se mueve con poder y gloria para mostrar Sus grandezas, Dios no tiene límites, es soberano sobre todas las cosas y ejecuta Su voluntad divina sobre todo lo que Él quiere cumplir en Sus hijos amados.
Debemos pedir a Dios que despierte nuestros sentidos espirituales, que nos de discernimiento, muchas veces escucharemos la voz del enemigo sembrando dudas en nuestro corazón.
Pero nunca debemos retroceder, ni flaquear, ni apartarnos de la voluntad de Dios, debemos seguir confiando en Él, en Su palabra, en Sus promesas, en Su propósito para con nuestras vidas.
La espera perfecciona nuestra fe, la espera perfecciona nuestro carácter, la espera aclara nuestra visión, la espera perfecciona nuestra paciencia, nuestra paciencia perfecciona nuestra humildad.
¡Gloria a Dios! Debemos agradecer a Dios por todo el proceso que nos hace pasar, todo es para nuestro bien, todo es para que podamos llegar al cumplimiento eterno de Su perfecta voluntad.
Dios les bendiga abundantemente.

“ESFUÉRZATE Y ACTÚA”


2 Corintios 4:17 dice:
“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”.
Conocemos el deterioro de nuestro cuerpo, mente y espíritu, puesto que son constantemente atacados y desafiados por los sufrimientos de este mundo, pero los verdaderos hijos de Dios sabemos que la fuerza interior que opera en nosotros es la que nos da las fuerzas para soportar las luchas.
El pueblo santo que conoce a Su Dios tiene fe, confianza, fortaleza, tiene la esperanza que no avergüenza, y actúa en el poder de la fuerza de su salvador, persevera a pesar de todas las aflicciones de este mundo y de ninguna manera dejará el lugar de privilegio que Dios nos ha dado, Sus hijos sabemos que nuestra fe es la que nos dará la recompensa que esperamos y no seremos avergonzados por el enemigo.
Lucas 1:37 dice:
“Porque no hay nada imposible para Dios”
Dios es soberano y Todopoderoso; nuestra confianza debe solo estar puesta en Dios y no en nuestras propias fuerzas “No es con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu; dice el Señor”.
Enfrentemos nuestro conflicto con entereza y pongamos nuestra confianza en el Señor, dejemos el problema en Sus manos, seamos fieles y Él hará; esperemos en el favor divino y humildemente soportemos la prueba, confiemos en el que todo lo puede y actuemos con sabiduría, gocémonos en las pruebas, no mirando lo que se ve sino lo que vendrá:
Filipenses 4:7 enseña:
“Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará nuestros corazones, y nuestros pensamientos en Cristo Jesús”.
Hoy es tiempo de caminar en victoria, de esforzarnos y actuar en el poder del Altísimo, muchas serán nuestras aflicciones, pero de todas ellas el Señor nos librará; la fe en nuestro Señor Jesucristo debe estar cimentada y arraigada en nuestros corazones.
Que esta leve tribulación que nos toca vivir no destruya la fe y las riquezas espirituales que han sido derramadas por el Señor en nosotros, Cristo venció al mundo, al diablo y al pecado, Él nos reveló a un enemigo vencido.
Resistamos con las armas de nuestra milicia los ataques del enemigo actuando y pensando que la victoria ya es nuestra.
Dios les bendiga abundantemente.

“QUE NADIE ROBE TU CORONA”


Ten cuidado que nadie tome tu corona y ocupe tu lugar, como le pasó a Saúl, que Dios movió la corona de la cabeza de Saúl a la de David, Dios quiere que obedezcas, obedece a lo espiritual, ¡quítese de ti la sordera!
1º de Samuel 15:26 dice así:
Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel.
Luego le dice de parte de Dios:
1º de Samuel 15:28 Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú.
Que nadie te quite de tu lugar, como a Saúl por su mal carácter Dios lo quitó del reino, también la corona de Vasti le fue quitada, porque Vasti se hizo mundana, desobedeció, y fue a la cabeza de Ester, una mujer humilde, mujer de oración, obediente, que se atrevió a morir por su pueblo.
Si estás durmiendo, con tu estilo de vida materialista, ten cuidado, porque Dios no juega. La Iglesia que se duerme es la que pierde la corona. Esaú perdió su corona por la glotonería y fue a la cabeza de Jacob.
Dios no quiere que pierdas tus posesiones sino que Él quiere darte más, pero siempre y cuando le honres, le alabes y le digas -“gracias Dios porque no me merezco lo que tengo, pero tú me lo has dado, todo lo que tengo es tuyo-“ , Dios quiere que lo reconozcas, pero hasta que no te arrepientes no puedes reconocerlo, y cuando lo hagas, llorarás de agradecimiento.
No te conviertas a los del mundo, no te unas en yugo desigual con los incrédulos, no hagas los que ellos hacen, no te vistas como ellos visten, ni bailes con ellos…Guarda tu corazón sobre todas las cosas, mira que nadie ocupe tu lugar.
Ese lugar donde Dios te ha puesto a vivir, ese hogar donde están tus seres queridos, ese sitio donde conviven vecinos en ocasiones indeseables, esa iglesia donde donde te reúnes, ese liderazgo que tienes o al que te han llamado, esas tantas y tantas cosas que Dios te ha dado… Que nadie la ocupe por tí, que nadie robe tu lugar, porque ese lugar es Dios quien te lo ha dado.
Miren lo que pasó con Saúl:
1º de Samuel 15:35 Y nunca después vio Samuel a Saúl en toda su vida; y Samuel lloraba a Saúl; y Jehová se arrepentía de haber puesto a Saúl por rey sobre Israel.
Luego de éste tiempo de Pandemia y regreso a la normalidad, lucha porque nadie robe tu corona.
Díos les bendiga abundantemente.

“Sueños, y propósitos de la mano De Dios”.


Las personas tenemos metas, sueños, anhelos y propósitos para nuestro futuro y también hay muchas otras que no los tienen porque no saben que es lo que quieren hacer o ser.
El ser humano suele planificar el día de mañana. En Santiago 4:13-15 dice:
¡Vamos ahora! Los que decís: hoy y mañana iremos a tal ciudad y estaremos haya un año y traficaremos y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿que es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberías decir: Si el Señor quiere viviremos y haremos esto o aquello…
Vamos a hacer una pregunta importante para todos nosotros:
¿Lo que yo quiero… es lo quiere Dios para mí?
Como ya veníamos diciendo estamos acostumbrados a planear nuestro día antes de que éste llegue, y muchas veces nos olvidamos de que Dios tiene los planes para cada día de nuestra vida.
Dios tiene para cada uno un propósito, Él es el único que sabe que es lo que estamos necesitando ¡entonces!:
¿Por qué no ir por aquello que Dios tiene y quiere individualmente para mi vida?
¿Sabés a lo que Dios te llamo?
Muchas veces no nos gusta, no aceptamos lo que el Creador tiene para nuestras vidas, pero podemos estar seguros de que Él tiene lo mejor para nosotros.
Podemos leer un precioso versículo que esta en Proverbios 16:9 que dice:
El corazón del Hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos…
En este versículo Dios nos muestra que Él está para enderezar nuestras vidas.
MATEO 26:39 dice: (Palabras del Señor Jesús)
Yendo un poco adelante, se postro sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío si ES POSIBLE PASE DE MI ESTA COPA; pero no se haga como yo quiero, SINO COMO TÚ.
A veces nos pasa que anhelamos hacer la voluntad de Dios pero sutilmente nos desviamos de Sus propósitos para nuestras vidas.
Tenemos que sintonizarnos con el Corazón de Dios y escuchar la voluntad del Creador, Él quiere que alcancemos sueños grandes…
¿Tienes sueños?, ¿Tienes propósitos en tu vida?, ¿A dónde quieres llegar? ¡Dios te ha dado sueños y propósitos para que llegues muy lejos!
Anhelemos los propósitos de Dios para nuestras vidas, pues eso es para lo que hemos sido creados y sin duda, no solo será una bendición para nosotros, sino para muchísimas personas más.
Dios les bendiga abundantemente.

“Ser mejores cada día”


Hay cristianos que todavía no han aprendido a valorar lo que son, no valoran que son hijos del Rey de Reyes y por lo tanto príncipes y coherederos con Cristo del reino celestial.
También están los que confunden humildad con mediocridad, y se creen que siendo mediocres en sus actividades o emprendimientos son humildes, cuando en realidad para ser humilde ante el Señor, primero hay que desarrollar una vida de logros y éxitos para mantenerse pequeño frente a todo lo logrado, ya que la humildad del cristiano es la capacidad de morir a sí mismo para que Cristo sea quien se manifieste en su vida.
Los cambios guiados por el Señor a través de Su Palabra son los que nos hacen mejores, tanto en lo espiritual, como en lo familiar, o en lo ministerial; y no miremos a nuestro lado para desentendernos pues todos tenemos cosas por cambiar para mejorar nuestra relación con el Señor porque todos siempre podemos ser mejores para la gloria de Dios, para nuestra propia bendición y para testimonio a los demás, y es eso lo que nos convertirá en la sal de la tierra y la luz del mundo.
El presente es un tiempo difícil, conflictivo en todos los aspectos, pero a pesar de los conflictos y las pruebas que podamos estar pasando, como hijos de Dios “sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”( Romanos 8, 28).
Este es el tiempo en que el Señor te llama para que hagas los cambios necesarios e incorpores las mejoras que te convertirán en ese verdadero hijo de Dios que Él quiere que seas, y de esta forma logres mejorar en todo para convertirte en un cristiano exitoso diez veces mejor que lo que venías siendo.
Dios les bendiga abundantemente.